Cirugía Ortognática
Una mordida inestable o una asimetría facial tienen solución estructural. La cirugía ortognática reposiciona el maxilar y la mandíbula para mejorar la función, la estabilidad y la armonía de tu rostro.
¿Qué es la cirugía ortognatica?
La cirugía ortognática es mucho más que un cambio estético. Es una solución para quienes tienen problemas para morder, masticar o respirar correctamente debido a la posición del maxilar o la mandíbula.
Cuando la mordida no es estable, el cuerpo compensa. Y esas compensaciones — tensión muscular, desgaste dental, sobrecarga articular — afectan la calidad de vida con el tiempo.
¿Qué corrige la cirugía ortognática?
Reposiciona el maxilar y la mandíbula para que trabajen en equilibrio. Esto mejora la mordida, reduce la sobrecarga articular y, en muchos casos, también amplía la vía aérea y mejora la respiración.
Una vez que la estructura está en su lugar, el rostro también encuentra su equilibrio natural — mejor perfil, más simetría, una sonrisa más armónica con el resto de la cara.
¿Quién puede beneficiarse?
Pacientes con mordida inestable, mandíbula adelantada o retrasada, asimetría facial, mordida abierta, o aquellos en quienes la ortodoncia sola no es suficiente para corregir el problema de fondo.
¿Qué cambia después de la cirugía?
Más allá de la función y la estructura, muchos pacientes experimentan un cambio real en su bienestar: duermen mejor, sienten menos tensión y ganan confianza en su apariencia.
Preguntas frecuentes
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En pacientes con alteraciones estructurales que afectan la vía aérea, sí. El reposicionamiento del maxilar y la mandíbula puede ampliar el espacio disponible para respirar, con beneficios especialmente relevantes en casos de apnea obstructiva del sueño.
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La recuperación inicial toma entre 2 y 4 semanas, durante las cuales puede haber inflamación y sensibilidad. La consolidación ósea completa ocurre en los meses siguientes. La mayoría de los pacientes retoman sus actividades cotidianas de forma progresiva sin mayores inconvenientes.
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Se realiza bajo anestesia general, por lo que el procedimiento en sí no genera dolor. El postoperatorio se maneja con medicación y seguimiento especializado. La mayoría de los pacientes describe molestias controlables, no dolor intenso.
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Sí, pero de manera proporcional y natural. Al corregir la base ósea, el rostro encuentra su equilibrio. No se trata de cambiar quién eres, sino de devolver coherencia entre tu estructura y tu apariencia.
Ponte en contacto.
Cada caso es diferente y merece una evaluación personalizada. Si tienes preguntas sobre alguno de los procedimientos o quieres saber si eres candidato, escríbenos. El Dr. Mejía o su equipo te responderán a la brevedad.