Articulación Temporomandibular (ATM)

El dolor mandibular, los bloqueos y los chasquidos en la articulación tienen origen estructural. Con el enfoque correcto, la mayoría de los casos se resuelven sin necesidad de cirugía.

¿Qué es la Articulación Temporomandibular?

La articulación temporomandibular — la ATM — es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. La usas cada vez que hablas, masticas o bostezas. Cuando algo falla ahí, lo sientes: dolor, chasquidos, bloqueos o dificultad para abrir la boca.

Estos síntomas tienen origen estructural y merecen una evaluación especializada. El primer paso siempre es entender qué está pasando dentro de la articulación.

¿Cómo se trata?

La mayoría de los pacientes mejora con tratamiento conservador — sin cirugía. Esto puede incluir terapia física, medicamentos antiinflamatorios, control del bruxismo y uso de placa neuromiorrelajante. El objetivo es reducir la inflamación, recuperar la movilidad y restablecer la función.

Cuando el tratamiento conservador no es suficiente, puede indicarse artroscopia de ATM — un procedimiento mínimamente invasivo que permite visualizar y tratar el interior de la articulación con recuperación más rápida y menor trauma.

¿Y si el problema es más severo?

En casos de patología estructural avanzada puede requerirse cirugía abierta. Las técnicas actuales permiten incisiones pequeñas y discretas, con especial cuidado en la protección del nervio facial. En situaciones extremas como anquilosis o destrucción articular severa, el reemplazo total de ATM es la última alternativa — y puede devolver movilidad y estabilidad cuando otras opciones no han funcionado.

Preguntas frecuentes

  • Cuando el dolor mandibular, los bloqueos o la limitación para abrir la boca persisten después de un tratamiento conservador adecuado. La cirugía no es el primer paso — es una opción que se considera cuando otras alternativas no han logrado restaurar la función articular.

  • Sí. Es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza en entorno hospitalario especializado. Al trabajar con instrumentos pequeños directamente dentro de la articulación, permite tratar el problema con menor trauma, menor riesgo y una recuperación más rápida que la cirugía abierta.

  • Las técnicas actuales utilizan incisiones pequeñas y muy discretas. En la mayoría de los casos la cicatriz es mínima y queda en zonas poco visibles. La protección del nervio facial es una prioridad en cada abordaje quirúrgico.

  • En muchos casos sí, y ese es siempre el punto de partida. Terapia física, medicamentos, control de hábitos y placas neuromiorrelajantes logran mejoría significativa en la mayoría de los pacientes. La cirugía se reserva para quienes no responden a este manejo inicial.

  • No. Es una alternativa que se considera únicamente en casos severos — como anquilosis o destrucción articular avanzada — donde otras opciones no han sido efectivas. El objetivo siempre es resolver el problema con el tratamiento menos invasivo posible.Descripción del elemento

Ponte en contacto.

Cada caso es diferente y merece una evaluación personalizada. Si tienes preguntas sobre alguno de los procedimientos o quieres saber si eres candidato, escríbenos. El Dr. Mejía o su equipo te responderán a la brevedad.

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